Devoción del 4 de julio

Predicando a gente que no es religiosa

—¿Por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay. En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar por sus propios caminos; si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones.

Hechos 14:15-17

Aquí está el modelo para predicarle a gente que no es religiosa. Si quieres saber cómo alcanzar a tus vecinos que no están interesados en el evangelio, y que no saben nada sobre las Escrituras, que no han estado en la iglesia y que no están interesados en ella, aquí está la manera. La aproximación es por medio de la naturaleza. Cuando Pablo fue a los judíos, comenzó con las Escrituras, la verdad de Dios que ya conocían. Cuando fue a los gentiles, comenzó con la naturaleza, la verdad de Dios que ya conocían. Apunta tres cosas que les deberían de haber sido muy sencillas si hubieran estado pensando en su contacto con la naturaleza.

Primero, les enseña que detrás de la creación hay un solo Dios viviente. Les llama la atención al hecho de que, si hubieran realmente observado la naturaleza, se darían cuenta que no está controlada por un conglomerado de distintos poderes, todos intentando competir los unos con los otros, como se visualiza en el panteón pagano. Pablo está diciendo: “Realmente no habéis visto la naturaleza. No habéis notado que la naturaleza es como si fuera una; todo está relacionado, bellamente mezclado y armonizado. Todo existe y funciona juntamente, porque ha sido hecho por un solo Dios, quien es un Dios viviente. Está siendo sostenido y mantenido unido. No se descompone y se descuajaringa, sino que está siendo continuamente renovado. Así que hay un solo Dios”. Pablo les declara que la naturaleza es un testimonio de Dios.

El segundo punto que hace es que el Dios viviente les permite a los hombres libre albedrío y, por lo tanto, permite la maldad. Uno de los problemas sobre Dios con los que se enfrenta cualquiera en el mundo hoy es: “¿Por qué hay maldad presente entre los hombres?”. Este es un argumento constante de los humanistas y otros. Dicen: “Si tu Dios es un Dios tan amante, que quiere a los hombres, por qué permite el sufrimiento? ¿Por qué permite la maldad, la injusticia y la guerra?”. Estos paganos discutieron de la misma forma. Pablo está contestando al decir: “En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar por sus propios caminos”. En otras palabras, les dio libre albedrío. Para permitir el libre albedrío, debe de permitir la maldad.

En tercer lugar, dice que Dios no permitirá que vaya muy lejos. No permite que la maldad se trague a toda la humanidad y nos borre de la tierra, como lo haría la maldad humana en unos pocos meses si estuviera descontrolada. Dios la ha controlado. Y justo en medio de ella, a pesar de todo el rechazo y la rebelión y la blasfemia y el odio que es derramado en contra de Él por esta gente a quien ama, Dios ha mostrado Su amor al darnos la lluvia y la fruta y la cosecha, y el regocijo en el círculo familiar, y el gozo y la alegría a través de los momentos variados de la vida. Este es el Dios que Pablo predicó. ¡Qué declaración más maravillosa del evangelio: que Dios ha dado todas estas cosas y, por lo tanto, había dado testimonio a esta gente sobre Sí mismo! Así que la primera arremetida del enemigo se vuelve sobre sí mismo. La ciudad está abierta al evangelio, y Pablo es capaz de proclamarlo en poder.

Gracias, Padre, por el poderoso testimonio que has dado a todo el mundo en la naturaleza.

Aplicación a la vida

¿Cómo comenzó el apóstol Pablo su testimonio a aquellos que no eran religiosos, a aquellos que no eran creyentes? ¿Cuáles son tres aspectos poderosos del carácter de Dios revelados en el mundo natural?

Esta devoción diara fue inspirada por un mensaje de Ray

Counterattack

Lea el mensaje de Ray