Devoción diarias

1 Corintios: Epístola del siglo 21

Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez en la fe; no la sabiduría de este mundo ni de los poderosos de este mundo, que perecen. Pero hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que Dios predestinó antes de los siglos para nuestra Gloria. (1 Corintios 2:6-7)

Esta carta está especialmente escrita para aquellos que viven en un ambiente saturado por el sexo y el amor a la ciencia, y están intentando vivir como cristianos en medio de todas las presiones que constantemente provienen de él.

  1:  Llamados a la comunión 1 Corintios 1:1-9
  2:  Detrás de las divisiones 1 Corintios 1:10-17
  3:  La locura de Dios 1 Corintios 1:18-25
  4:  No muchos 1 Corintios 1:26-31
  5:  La sabiduría de Dios 1 Corintios 2:1-5
  6:  El Maestro de Dios 1 Corintios 2:6-16
  7:  Los siervos de Dios 1 Corintios 3:1-9
  8:  Los constructores de Dios 1 Corintios 3:10-15
  9:  Todo es vuestro 1 Corintios 3:16-23
10: Administradores de los misterios de Dios 1 Corintios 4:1-7
11: Autosuficiencia 1 Corintios 4:8-21
12: Escándalo en la iglesia 1 Corintios 5:1-13
13: La forma equivocada de arreglar las equivocaciones 1 Corintios 6:1-11
14: ¿Para qué son los cuerpos? 1 Corintios 6:12-20
15: Sexo en el matrimonio 1 Corintios 7:1-9
16: Con Dios 1 Corintios 7:10-24
17: El tiempo es corto 1 Corintios 7:25-40
18: En nombre del amor 1 Corintios 8:1-13
19: Deber y deleite 1 Corintios 9:1-23
20: Ninguna prueba 1 Corintios 9:24-10:13
21: Idolatría 1 Corintios 10:14-11:1
22: Jefatura 1 Corintios 11:2-16
23: La cena del Señor 1 Corintios 11:17-34
24: Cómo funciona el Cuerpo 1 Corintios 12:1-31
25: La prioridad suprema 1 Corintios 13
26: El valor de la profecía 1 Corintios 14
27: De primera importancia 1 Corintios 15:1-4
28: ¿Y si…? 1 Corintios 15:5-19
29: Luego el fin 1 Corintios 15: 20-58
30: El primer día de la semana 1 Corintios 16:1-9
31: Cuidado y alimentación de compañeros de trabajo 1 Corintios 16:10-24

Introducción a las devociones de octubre

Pablo está escribiendo esta carta desde Éfeso sobre el año 56 o 57 d.C. Había fundado una iglesia en Corinto como unos cinco años antes, cuando había venido solo, echado de Macedonia por la persecución ahí. Había dejado a Timoteo y a Lucas y había venido a Atenas, y entonces desde ahí a Corinto. Después de haber fundado la iglesia (lo cual tomó un periodo de como dos años durante el ministerio del apóstol), se marchó e hizo otros viajes. Ahora está en Éfeso, y le ha venido palabra que hay dificultad en la iglesia en Corinto.

Pablo escribió una carta a los corintios, referida en el versículo noveno del quinto capítulo, que ha sido perdida. Todo lo que sabemos es lo que el apóstol dice ahí, que escribió la carta a los corintios diciéndoles que no debían de estar en compañía de aquellos que habían caído en la inmoralidad. Posteriormente, un grupo de hombres había venido de Corinto a visitarle en Éfeso (sus nombres son dados en el capítulo final de esta carta: Fortunato, Estéfanas y Acaico) y habían traído palabra, evidentemente, de más dificultades ahí. Con ellos también habían traído una carta de esta iglesia pidiéndole al apóstol que contestara ciertas preguntas que tenían. Esta carta que ahora tenemos, 1ª de Corintios, es su contestación a esa carta y a los informes que habían recibido de la iglesia en Corinto.

De alguna forma, extraordinariamente, esta carta es distinta a todas las otras cartas que escribió el apóstol. Casi todas ellas comenzaron con una sección doctrinal bastante larga, en la cual está enseñando grandes verdades, y cierran con una sección práctica, en la cual aplica lo que está enseñando. Pero aquí, justo desde el principio, se sumerge en los problemas de la iglesia, e intercala una especie de utilidad de doctrina con revelaciones de verdad a lo largo de la carta.

Esta es ciertamente la más práctica de todas las cartas de Pablo. Hasta en su saludo inicial, su preocupación por la iglesia en sus varios problemas está muy claramente reflejada. Comienza con el énfasis sobre su apostolado: “Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios”. Eso era necesario porque había ciertas personas en Corinto que estaban listos para retar este hecho, ya que Pablo no había sido parte de los doce discípulos originales. Su apostolado fue puesto en duda, y algunos se estaban preguntando hasta si no era un falso apóstol; así que Pablo tiene que defenderlo en esta carta. Por lo tanto, pone su apostolado primero al escribir.