Devoción del 20 de mayo

De la persecución a la proclamación

Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén, y todos, salvo los apóstoles, fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria. Unos hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Saulo, por su parte, asolaba la iglesia; entrando casa por casa, arrastraba a hombres y mujeres y los enviaba a la cárcel. Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.

Hechos 8:1-4

Fue por causa de la persecución que surgió sobre Esteban que estos cristianos primitivos fueron presionados a salir de Jerusalén, escapados a las áreas circundantes, a Judea y Samaria, y comenzaron a predicar la Palabra, de acuerdo con el programa de Dios. Dios utilizó a Saulo de Tarso, incluso antes de que se convirtiera en un cristiano, para lograr esto. Dios obra para utilizar los mismos obstáculos echados al camino de los cristianos para avanzar Su causa. Te puedes imaginar al joven Saulo, enfurecido sobre lo que él consideraba una herejía, intentando aniquilarla con todas las energías de su carne, entrando en casa tras casa, arrastrando a hombres y mujeres y encarcelándolos. Esta es la ira de una conciencia torturada, que intenta, por actividad ferviente, cubrir la ansiedad, el vacío y el dolor. Sin embargo, Dios utiliza esto como un instrumento para lograr Su propósito.

Dios hace dos cosas con la ira de Saulo: Fuerza a la iglesia a salir de Jerusalén y a Judea y Samaria para cumplir el programa divino que había descrito, y hace que la iglesia primitiva dependa no de los apóstoles sino en los dones del Espíritu distribuidos a todos, ya que estos que fueron dispersados al extranjero no fueron los apóstoles. El Dr. Lucas nos dice esto cautamente. Estos eran cristianos ordinarios y comunes como tú y como yo. Y sin embargo tenían dones del Espíritu. Pero nunca habrían descubierto sus dones si no hubieran sido empujados y puestos a trabajar. Así que Dios utiliza esta presión para ponerlos en circunstancias donde comenzaron a desarrollar los dones del evangelismo, de testificar, de ayudar, de sabiduría, conocimiento, enseñanza, profecía y todos los demás dones del Espíritu que se les había hecho disponibles.

A veces pienso que Dios tendrá que hacer esto en nuestros días antes de que la gente comience a creer que tienen dones espirituales y los pongan a trabajar. Quizás tendrá que traer persecución sobre nosotros, para que no haya una dependencia sobre un ministerio central, sino que cada uno comience a utilizar los dones que Dios le ha dado.

¿Estás pasando por algún tipo de presión hoy? Bueno, pues quizás no sea un castigo por pecados. La presión, las pruebas y los problemas que se nos vienen encima no son de ninguna forma siempre un resultado del pecado en nuestras vidas. A veces lo son, pero quizás sea la forma en la que Dios te mueve, a presionarte a una nueva experiencia, a un entendimiento de Su verdad y de Su entrenamiento en tu vida, y para darte una nueva oportunidad para ponerlo en práctica.

Gracias, Señor, que eres totalmente soberano sobre mi vida y que puedo confiar que me utilizaras donde sea que lo creas conveniente.

Aplicación a la vida

Jesús dijo: “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo!” (Juan 16:33). Nuestra confianza no es en las pruebas, sino en Dios, que está obrando, causando que “todas las cosas ayudan a bien” (Romanos 8:28). ¿Descanzarás en Dios mientras obre dentro de tus dificultades para hacerte más como Su Hijo?

Esta devoción diara fue inspirada por un mensaje de Ray

The Gospel versus Magic

Lea el mensaje de Ray